[Hayrettin Bajá el Tunecino], uno de los primeros ejemplos importantes en Turquía (y en los países pobres) de gobernante-financiero salvador, había sido traído con fantasías de reforma de un país occidental del que ya formaba parte con la pretensión de que salvara al país, sumido en deudas; se tenían grandes esperanzas depositadas en él -porque, al igual que otros que le siguieron, no era lo bastante otomano, lo bastante nativo, lo bastante turco y ya poseía una mentalidad occidental- y, por las mismas razones -o sea, porque no era lo bastante nativo, lo bastante turco-, fue hundido hasta el fondo.
Orhan Pamuk - Estambul. Ciudad y recuerdos.